|
En 1980, Mussi criticó
lo que hacía Ariel López
Operación ‘gordo bueno’
Escribe Alberto Moya
Cuando atendió el teléfono, el coronel Rodolfo Elizagaray, fastidiado,
debió admitirle a El Sol: «Sí, dejo la Intendencia». Había sido
confirmado 24 días antes, pero ahora era despedido por otro llamado,
desde la Gobernación, donde ese viernes, a las 10, entraba Rodolfo
Spadaccini a recibir la oferta de reemplazarlo.
Por la tarde del 26/6/81,
en su joyería, el civil intentó bajarle el tono: "No me gusta hablar
hasta que no tenga seguridades". Ese silencio era parte de la estrategia
que le había marcado Ariel López. Primero había que operar sobre la
prensa.
En el diario del lunes,
colaron a Spadaccini entre otros 'candidatos': Comerio, juez de Faltas;
Pallasá, presidente de los Industriales; Bertoia, colaborador del ex
intendente Greco; y un quinto no mencionado. Era un modo de generar
expectativa sobre el cerebro de la operación: Dante Paladino.
Por esos días, el general
Reynaldo Bignone exhortaba a un grupo de intendentes a "tener coraje
cívico para ejercer la función pública y lograr una democracia plena".
Fueron las palabras que habrá de usar el balbinista Máximo Ferrero,
presidente de la UCR local, en la asunción de Spadaccini: "coraje
cívico" de este "apolítico, no afiliado a ningún partido".
En medio del acto de
juras Elizagaray, el fastidiado, se fue. El agrimensor Federico Haymes
(Obras Públicas) se hizo cargo en forma interina de Bienestar Social, el
área vacante luego de que (según El Sol) se la ofrecieran a Juan J.
Mussi.
"Asimismo, Ariel López ya
colabora como jefe de RRPP y Ceremonial", destacará el diario. Pero
nadie asumió en la Secretaría de Gobierno y Cultura. Ese era otro vacío
estratégico pensado para destacar la asunción de quien lo llenaría:
Dante Paladino. El presidente del Centro Comercial se alisaba el saco
ante la prensa: "Es un acto de justicia que Berazategui sea gobernado
por vecinos".
Spadaccini, el 4º vecino
de los 13 intendentes (8 militares) que había tenido la ciudad, encaró
hacia los periodistas sobre los que López había operado. No pudo ocultar
su ignorancia: "Debido a lo súbito del nombramiento, aún no estoy al
tanto de la situación. No podemos destruir lo que se ha hecho, tiene que
haber continuidad. No se va a perseguir a nadie. Si soy acribillado
-continuó- desde el vamos, no podré gobernar. Tengo la impresión de que
la gente deseaba que sea intendente".
De este cincuentón decían
que, en los '40, se había contactado con el peronismo. Lo contrarió
Justo Rodríguez, héroe de la Resistencia: "Lo conozco bien poco y no sé
si tuvo trayectoria en el Justicialismo". Acertaba; a principio de los
'70, Spadaccini estaba con el MID, de Rogelio Frigerio.
Su imposición fue
criticada por el presidente del Círculo de la Prensa, Santiago Flamini:
"para que esté representado el pueblo, se debió convocar a las
instituciones y, de allí, elegir una terna para elevar al gobernador".
La única relación que
este técnico químico tenía con instituciones era ser tesorero de la
futbolera ADB. Y respecto de la relación con lo laboral (había sido
delegado de Ducilo), bajo el subtítulo "Versiones", El Sol cerraba la
nota: "Habría sido postulado por dirigentes sindicales de la Comisión
Nacional del Trabajo, al igual que el Ing. Mingote en Varela".
Mussi
Hasta Mussi, de quien se publicó que había rechazado Bienestar
Social, criticó la operación de López: "Debería darse otro tipo de
salida a la civilidad, a través del voto, sin proscripciones, y que
podamos votar todos, en libertad, por quien queramos".
La cartera 'rechazada'
será ocupada por el Dr. Horacio Pedrueza, quien asumirá el viernes 10
junto a Paladino. De ese modo, la foto fue sólo para ellos: El cerebro y
el operador, Paladino y López, muy sonrientes, estrechaban sus manos y
ocupaban la cuarta parte de la portada de El Sol en una foto que no
contemplaba al intendente.
No habían hecho semejante operación para que los laureles se los llevara
un gordo bueno.
Paladino
Dante vivía en Berazategui desde que llegó de Santa Fe, a los 12 años.
Tenía 46. Había sido electo concejal en 1962 y pretendido ser intendente
en el '73; aunque por un sector del PJ que no estaba con Perón. Ahora
tendría su oportunidad: Ya en el '79, había integrado la Comisión de
Vecinos que discutió con Elizagaray las tasas retributivas. Con ese
antecedente, se lanzó a presidir el Centro Comercial, en 1980. Y al año
siguiente, desembarcaba en la Intendencia, con un puesto estratégico,
gracias a la bonhomía del profesor a quien pensaba manejar y a la
operación de López.
La estrategia era hacer política desde un segundo puesto para, después
sí, con la recuperación de la democracia, postularse al voto. Casi lo
lograron.
Pero esa es otra historia.
Visitar página principal
|