Director: Daniel Sueldo. Tel.: 54- 011- 4226 9359

 
 

En 1980, Mussi criticó lo que hacía Ariel López

Operación ‘gordo bueno’
 

Escribe Alberto Moya

Cuando atendió el teléfono, el coronel Rodolfo Elizagaray, fastidiado, debió admitirle a El Sol: «Sí, dejo la Intendencia». Había sido confirmado 24 días antes, pero ahora era despedido por otro llamado, desde la Gobernación, donde ese viernes, a las 10, entraba Rodolfo Spadaccini a recibir la oferta de reemplazarlo.

Por la tarde del 26/6/81, en su joyería, el civil intentó bajarle el tono: "No me gusta hablar hasta que no tenga seguridades". Ese silencio era parte de la estrategia que le había marcado Ariel López. Primero había que operar sobre la prensa.

En el diario del lunes, colaron a Spadaccini entre otros 'candidatos': Comerio, juez de Faltas; Pallasá, presidente de los Industriales; Bertoia, colaborador del ex intendente Greco; y un quinto no mencionado. Era un modo de generar expectativa sobre el cerebro de la operación: Dante Paladino.

Por esos días, el general Reynaldo Bignone exhortaba a un grupo de intendentes a "tener coraje cívico para ejercer la función pública y lograr una democracia plena".
Fueron las palabras que habrá de usar el balbinista Máximo Ferrero, presidente de la UCR local, en la asunción de Spadaccini: "coraje cívico" de este "apolítico, no afiliado a ningún partido".

En medio del acto de juras Elizagaray, el fastidiado, se fue. El agrimensor Federico Haymes (Obras Públicas) se hizo cargo en forma interina de Bienestar Social, el área vacante luego de que (según El Sol) se la ofrecieran a Juan J. Mussi.

"Asimismo, Ariel López ya colabora como jefe de RRPP y Ceremonial", destacará el diario. Pero nadie asumió en la Secretaría de Gobierno y Cultura. Ese era otro vacío estratégico pensado para destacar la asunción de quien lo llenaría: Dante Paladino. El presidente del Centro Comercial se alisaba el saco ante la prensa: "Es un acto de justicia que Berazategui sea gobernado por vecinos".

Spadaccini, el 4º vecino de los 13 intendentes (8 militares) que había tenido la ciudad, encaró hacia los periodistas sobre los que López había operado. No pudo ocultar su ignorancia: "Debido a lo súbito del nombramiento, aún no estoy al tanto de la situación. No podemos destruir lo que se ha hecho, tiene que haber continuidad. No se va a perseguir a nadie. Si soy acribillado -continuó- desde el vamos, no podré gobernar. Tengo la impresión de que la gente deseaba que sea intendente".

De este cincuentón decían que, en los '40, se había contactado con el peronismo. Lo contrarió Justo Rodríguez, héroe de la Resistencia: "Lo conozco bien poco y no sé si tuvo trayectoria en el Justicialismo". Acertaba; a principio de los '70, Spadaccini estaba con el MID, de Rogelio Frigerio.

Su imposición fue criticada por el presidente del Círculo de la Prensa, Santiago Flamini: "para que esté representado el pueblo, se debió convocar a las instituciones y, de allí, elegir una terna para elevar al gobernador".

La única relación que este técnico químico tenía con instituciones era ser tesorero de la futbolera ADB. Y respecto de la relación con lo laboral (había sido delegado de Ducilo), bajo el subtítulo "Versiones", El Sol cerraba la nota: "Habría sido postulado por dirigentes sindicales de la Comisión Nacional del Trabajo, al igual que el Ing. Mingote en Varela".

Mussi
Hasta Mussi, de quien se publicó que había rechazado Bienestar Social, criticó la operación de López: "Debería darse otro tipo de salida a la civilidad, a través del voto, sin proscripciones, y que podamos votar todos, en libertad, por quien queramos".

La cartera 'rechazada' será ocupada por el Dr. Horacio Pedrueza, quien asumirá el viernes 10 junto a Paladino. De ese modo, la foto fue sólo para ellos: El cerebro y el operador, Paladino y López, muy sonrientes, estrechaban sus manos y ocupaban la cuarta parte de la portada de El Sol en una foto que no contemplaba al intendente.
No habían hecho semejante operación para que los laureles se los llevara un gordo bueno.

Paladino
Dante vivía en Berazategui desde que llegó de Santa Fe, a los 12 años. Tenía 46. Había sido electo concejal en 1962 y pretendido ser intendente en el '73; aunque por un sector del PJ que no estaba con Perón. Ahora tendría su oportunidad: Ya en el '79, había integrado la Comisión de Vecinos que discutió con Elizagaray las tasas retributivas. Con ese antecedente, se lanzó a presidir el Centro Comercial, en 1980. Y al año siguiente, desembarcaba en la Intendencia, con un puesto estratégico, gracias a la bonhomía del profesor a quien pensaba manejar y a la operación de López.
La estrategia era hacer política desde un segundo puesto para, después sí, con la recuperación de la democracia, postularse al voto. Casi lo lograron.
Pero esa es otra historia.

Visitar página principal